Si en tu día a día te llevas (o preparas para tus hijos) el bocadillo y lo envuelves con film de plástico o papel de aluminio, no te sientas culpable, estás en la media, pero puedes hacer un gran gesto con el medio ambiente cambiando ese hábito. Hay que tener en cuenta que este film de plástico o papel, su único fin es proteger nuestro bocadillo, envolver nuestra masa de pizza o para cubrir restos de alimentos que guardamos en la nevera, luego se desecha sin más miramientos, por lo que de por si no es muy ecológico.

La gran parte del film de plástico que compramos está hecho de polietileno de baja densidad, un derivado del petróleo y del gas natural ligero y flexible, que aguanta temperaturas relativamente altas, de entre 80 y 90ºC. Su versatilidad hace que nos lo encontremos en otros tipos de productos como las bolsas de la compra y en el revestimiento de los briks de leche, por ejemplo. Aunque en teoría el film del bocata se puede reciclar, la realidad es bastante diferente. Si ese film está sucio de salsas, aceite o tiene restos de alimentos, no sale rentable reciclarlo.

Además, si la planta de reciclaje no cuenta con el equipo especializado, es muy posible que ese film cause más problemas que soluciones. Así que ese film tiene bastantes papeletas de acabar en un vertedero o incinerado. En el peor de los casos, puede que acabe dando vueltas sin rumbo en océanos y mares de alrededor del mundo; donde cada año terminan doce millones de toneladas de basura, el 90% son plásticos.

Por suerte cada vez más la población está tomando más conciencia sobre el asunto y cada más nos preocupamos por el medioambiente. Si te encuentras entre los ciudadanos que quieren evitar el uso del plástico de un solo uso, sobretodo de envoltorios para alimentos, pero no sabes cómo hacerlo, aquí van seis alternativas para dejarlo completamente de lado. O, al menos reducir su consumo en gran medida.

Aquí van las seis propuestas para olvidarte del film o papel de aluminio:

1. Envoltorios con cera de abeja

Estos envoltorios están formados de una capa de tela (normalmente algodón) y un recubrimiento de cera de abeja. Aunque su aspecto hace recordar al papel de cocina, estos resultan más manejables, por lo que se adaptan y enganchan mejor a nuestro bocadillo y permite envolver todo tipo de alimentos, quesos, frutas y hasta un trozo de pastel de forma más sencilla. Incluso puedes envolver también ensaladeras, cazuelas y otro tipo de recipientes, aunque tengan bordes irregulares.

Pros: Puedes lavarlas, reutilizarlas y hacer tu mismo. Hay multitud de tutoriales en Youtube de cómo crearlas, te dejamos un video que explica el proceso:

Si incluso quieres que este envoltorio sea más respetuoso con el medio ambiente puedes escoger telas que estén fabricadas con algodón ecológico y que la cera de abeja se haya extraído de forma sostenible. Como alternativas veganas se pueden utilizar ceras y aceites vegetales para darle su consistencia.

Contras: No duran para siempre. Si usamos estas telas varias veces a la semana perderán sus propiedades después de un año, por lo que se tendría que repetir el proceso de encerado para vuelvan a tener las mismas propiedades. Tampoco se pueden lavar en el lavavajillas por ser demasiado agresivo, por lo que se recomienda un lavado a mano y tampoco se pueden meter en el microondas.

2. Volver a utilizar platos y tarros

Al cocinar hay que saber qué utensilios de cocina necesitamos para hacer esa tarea, pero también hay que pensar más allá, en donde guardaremos los restos de comida (en el caso que sobren).

Por eso es bueno recuperar los viejos hábitos de los frascos de vidrio, platos, recipientes de acero inoxidable para conservar la comida en vez del film de plástico.

Pros: Pros reutilizar los envases una y otra vez porque no son de usar y tirar.

Contras: Puede que requiera algo más de planificación, pero reducirás en gran parte los residuos que generas.

3. Bolsas de tela y sandwicheras de silicona

Aquí nos encontramos con dos medidas generacionales diferentes, por un lado las tradicionales bolsas de tela de antaño donde se guardaban los bocadillos y las novedosas sandwicheras de silicona que son unas fundas flexibles que se ajustan perfectamente a nuestro bocadillo.

Tanto si somos más tradicionales como si nos gusta más el novedoso material de la silicona, estaremos ayudando al medio ambiente con nuestra decisión.

Pros: Se pueden reutilizar infinidad de veces.

4. Trapos o servilletas de tela

¿Te acuerdas de ese trapo o servilleta que utilizaban tus abuelos para guardar los alimentos? Pues todavía existe aunque no se vea mucho. En lugar de film utiliza un trapo o una servilleta para cubrir tus alimentos. En el caso que no quieras que pierdan agua por evaporación pueden remojar el trapo antes de guardar los alimentos en la nevera.

Pros: Útil, sostenible y se puede reutilizar infinidad de veces.

film de plástico
Fuente: Framepool

5. Bolsas reutilizables con cierre hermético

Estas bolsas suelen estar hechas de silicona, por lo que son reutilizables y con una vida casi infinita. Permiten doblarse por lo que ocupará muy poco espacio en el armario. Las podemos utilizar para calentar alimentos en el microondas y también para congelar además de guardar alimentos en la nevera.

Pros: Son herméticas, por lo que podemos guardar tanto sólidos como líquidos.

Contras: No son fáciles de limpiar, ya que el lavavajillas no puede lavarlas correctamente, se tiene que hacer a mano para una limpieza correcta. Además, hay que dejarlas secar para evitar el moho.

6. Tapas de silicona

Como última alternativa nos vamos otra vez a la silicona, esta vez en forma de tapas de silicona. Estas cubiertas, normalmente redondas, permiten amoldarse al tamaño de los distintos recipientes y pueden utilizarse tanto con plástico, vidrio o cerámica para sellarlos de forma hermética (todo depende de la calidad de la tapa). E incluso se pueden introducir en el microondas para calentar nuestros alimentos.

Pros: Sellan muy bien, son reutilizables y fáciles de limpiar.

Contras: No sellan igual de bien que los envases herméticos, además, aunque la tapa tiene la propiedad de estirarse, tampoco puede dar mucho más de sí. Hay que encontrar una tapa de un tamaño similar a la zona que se quiere tapar.