El mejor amigo de los humanos siempre está a nuestro lado, los perros nos siguen a donde sea, ya estemos felices o tristes. Pero ¿A qué se debe esta actitud?

Aunque no es una decisión unánime por parte de los científicos, la mayoría de los investigadores de la materia resaltan un conjunto de razones que justifican este seguimiento constante.

La primera razón tiene que ver con su mentalidad de manada. Y es que los perros pueden haber sido domesticados hace miles de años, pero todavía se siguen sintiendo parte de un grupo como sus antepasados salvajes. Otra característica que los perros todavía suelen hacer es aullar, otra herencia de sus antepasados. 

Cuando no tiene otros perros alrededor (que suele ser la mayor parte del tiempo), los humanos más cercanos son su manada. Esos factores hacen que nuestro can nos observe de cerca y busque nuestro contacto físico.

los perros nos siguen
Imagen de Zigmars Berzins en Pixabay

Somos su «familia»

Otra de las explicaciones se puede deber al vínculo que tenemos con nuestro can si lo hemos criado desde pequeño. Y es que los cachorros de hasta 6 meses están pegados a sus madres (en este caso los humanos) y al llegar a la edad adulta, mantienen este vínculo. Ese humano le ha cuidado y le ha ofrecido su afecto, por eso nuestra mascota nos ve como un ser que le otorga confianza y seguridad.

La última teoría y razón de este seguimiento constante se trata de una relación por “puro interés” por parte de nuestro perro. Aunque parezca que el malo de la película es nuestro perro, en verdad es al revés. Somos nosotros los que, como dueños, entrenamos y educamos con recompensas, ya sea comida o premios por su buen comportamiento y eso provoca un refuerzo positivo.

Este refuerzo puede hacer que nuestro can siempre esté con nosotros, ya que nuestro perro lo que busca es que lo recompensamos siempre de alguna forma.

Cualquiera de las teorías antes mencionadas pueden ser posibles, aunque como no estamos seguros, lo mejor es disfrutar de la compañía de este gran amigo, fiel hasta la médula y que siempre nos acompaña tanto en buenos como en los malos momentos, él nunca nos abandonará.