Perros-humanos o humanos-perros, sea como sea cierto es que el lazo que nos une con ellos es fuerte, llevamos miles años evolucionando mutuamente a su lado. Algunas creencias cuentan que el primer contacto perro-humano fue a través de los cachorros de las manadas, ya que estos se acercaban a los adolescentes de las tribus de nuestros antepasados en busca de comida, y así se ha mantenido esta amistad hasta nuestros días.

Cuando la madre regresa de cazar para sus cachorros, ellos le lamen la cara y el hocico para que los alimente

Los perros nos chupan, se ponen nerviosos, no pueden quedarse quietos, vienen corriendo hacia nosotros, quieren que los acariciemos, mueven la cola sin parar, nosotros evidentemente asociamos este comportamiento al cariño que nos tienen hacia nosotros. Pero, ¿esta suposición es real o quizá lo hace porque nos ve como comida con patas? En otras palabras, ¿tiene ganas de engullirnos o nos quiere de verdad?

Hasta que la tecnología no nos ofrezca la manera de averiguar los pensamientos de los perros, todo son teorías, aunque tiene algo de sentido. Nos basamos en que los lobos, coyotes, zorros y otros, cuando son cachorros, lamen la cara y el hocico de su madre cuando ella regresa de cazar para que les de comida.

En el reino de los animales salvajes los lametones suelen traducirse como un saludo

Debido a este comportamiento, los profesionales sugieren que quizá, cuando los perros nos chupan, no lo hacen porque nos quieran sino porque están esperando con ansia que les arrojemos algo de comer para echarse a la boca. No podemos culparlos, porque está en sus genes. Pero antes de que te deprimas y creas que tu perro no te quiere, hay algo más: los animales salvajes suelen lamerse unos a otros como saludo, y lo más probable es que tu compañero perruno tenga algún recuerdo instintivo de que su madre lo lamia cuando era cachorro. Por lo que es probable que, si tu perro te lame, es que te está saludando.

los perros nos siguen
Imagen de Zigmars Berzins en Pixabay

Aun así, si tu amigo canino viene a lamerte cuando vienes de hacer ejercicio, seguramente estará queriendo saborear tu sudor. O al menos es lo que constatan algunos expertos, dejando claro que es un comportamiento bastante normal. Aunque, en algunos casos también puede alertarnos de que algo no va bien y ser un signo de ansiedad: lamer repetidas veces un objeto en concreto puede insinuar que necesita más cariño. Los expertos sugieren jugar al aire libre o el entrenamiento especializado para que se sienta realizado.

Sea como sea, si por genes o por hambre, tu amigo canino te aprecia. Tu fiel mascota seguramente conoce tus horarios, sabe cuándo estás triste, aguanta todas tus caricias, quiere jugar contigo siempre que es posible, te protege y te avisa cuando quiere que lo saques a pasear. No hay duda que después de todos esos gestos de afecto, te chupe o no, tu mascota te ama.