Se acerca el día de Reyes y a parte de los ansiados regalos del día de reyes también hay otro protagonista importante, el roscón de Reyes. Este famoso dulce que nos acompaña en la finalización de la Navidad tiene una larga tradición e historia que muy poca gente conoce. En el artículo de hoy te explicaremos su historia y además os explicaremos cómo elaborar un delicioso roscón de reyes ¡Comenzamos!

Introducción

Aunque la receta del roscón actual es bastante moderna la verdad es que su forma y su contenido ha ido variando a lo largo de los años. Su origen se remonta a la época de los romanos, concretamente a las celebraciones de Las Saturnales.

Las Saturnales eran una serie de festivales que se celebraban en honor al dios Saturno y donde también se celebraba el nacimiento del sol, ya que coincidía con el solsticio de invierno, poniendo fin al período más oscuro del año.

Durante estas celebraciones, se suspendía el poder de los amos sobre sus esclavos, y éstos tenían derecho a hablar y actuar con total libertad. No se respiraba más que placer y alegría: los tribunales y las escuelas cerraban, no estaba permitida la guerra ni la ejecución de criminales, ni ejercer otro arte más que el de la cocina, se enviaban regalos y se daban suntuosas comidas.

las saturnales
Fuente: Antoine Callet | Saturnalia (1783) de Antoine Callet, muestra su interpretación de la celebración de Las Saturnales

Y ahí es donde se empezó a elaborar un tipo de torta redonda acompañada con dátiles, dátiles, miel y frutos secos que se repartía entre los asistentes durante la celebración. Años más tarde, en el siglo III, la torta evolucionó en lo que sería un panecillo o un bollo, siempre con una forma circular en los que se introducía una haba. El afortunado que encontrara el haba era nombrado “El Rey de la fiesta” y reinaba durante un periodo de tiempo establecido, normalmente durante un día entero.

Cristianismo

Siglos más tarde, durante la Edad Media, la Iglesia intentó dejar en el olvido Las Saturnales y también la celebración del “Rey de los tontos”, un rey elegido a suertes que era motivo de burlas y mofas por parte de los ciudadanos. De esta última se cree que fue la precursora del actual “Día de los Santos Inocentes” que se celebra el día 28 de diciembre. Todas estas celebraciones paganas estaban mal vistas a ojos de la iglesia por lo que intentaron eliminar a toda costa y promocionando a su costa, las celebraciones cristianas.

galette des rois
Fuente: Steph Gray | No confundir el “Gâteau des rois” con otro postre típico francés es la “Galette des Rois”

El único país que parece que no acato demasiado la norma católica fue Francia, el que se cree que es el país de origen del actual roscón de reyes, llamado en francés “gâteaux des rois”, donde este roscón aguantó las embestidas de la iglesia.

Siglos más tarde, durante el reinado de Luis XV de Francia, el roscón de reyes que siempre había sido popular entre la población, pero que no era muy popular entre la monarquía, vuelve a tener su reconocimiento.

La monarquía hace popular el roscón

Luis XV con solo 5 años, se encarga de dar a conocer el roscón entre la aristocracia francesa y europea. Aunque haciendo unas pequeñas modificaciones que afectaban a la haba, que a partir de ahora sería una moneda de oro.

Su tío Felipe V, al proclamarse Rey de España, se trae consigo la tradición del roscón, aunque no la hace patente alrededor de la península ya que no fue hasta el año 1868, en el siglo XIX, que una pastelería madrileña llamada “La mallorquina” trajo un cocinero francés para promocionar en España el consumo de este delicioso postre.

la mallorquina
Fuente: Wikipedia

Año tras año la popularidad del roscón de reyes fue en aumento lo que contribuyó a que más y más pastelerías alrededor de la península se animaran a elaborar este famoso postre que se había hecho un hueco en nuestras comidas navideñas.

Para ese entonces ya se había popularizado el introducir una pequeña figurita de porcelana dentro del roscón en sustitución de la moneda de oro que anteriormente se utilizaba, aún así, se seguía manteniendo la típica haba, que a partir de ahora tendría un significado negativo pues, la persona a la que le toca, es la encargada de pagar el Roscón.

Situación actual

En la actualidad, la mayoría de roscones incluyen una corona para nombrar al ‘rey de reyes’, aquel que encuentra en su trozo la figurita, símbolo de buena suerte. Aunque en su origen romano los ingredientes eran higos, dátiles y miel, en la actualidad los Roscones de Reyes están rellenos de nata, cabello de ángel o mousse de chocolate, aunque aquel que no lleva relleno sigue siendo el más popular.

postre portugues
Fuente: Britta Frahm

Sin embargo, aunque España sea uno de los países donde la tradición del Roscón de Reyes sigue muy vigente, lo cierto es que en el país vecino de Portugal este postre también es muy popular. Conocido como “bolo do rei”, poco después de que nosotros empezáramos a hacer roscones en Madrid ellos empezaron en 1870 en la pastelería lisboeta “Confeitaria Nacional” a confeccionar roscones con una receta traída de Francia.

Después de tantos años seguimos adorando este postre que llegamos a comer múltiples veces durante las interminables cenas de navidad, eso sí, la fruta confitada de los roscones sigue sin convencer a gran parte de la población, pero la verdad es que sería el roscón de reyes sin ellas ¿no?

Receta del Roscón de reyes

Ingredientes

  • 650 g de harina de fuerza
  • 120 g de azúcar
  • 250 ml de leche entera tibia
  • 35 g de levadura fresca (de panadería)
  • 120 g de mantequilla
  • 4 huevos
  • 5 g de sal
  • Ralladura de naranja y de limón (al gusto)
  • 2 cucharadas de agua de azahar

Elaboración

Primer cogemos un cuenco grande y cómodo donde podamos añadir y amasar todos los ingredientes sin que se salgan. A continuación, añadimos un poco de la leche tibia, unas cucharadas soperas de harina de fuerza, los 30 gramos de levadura fresca y removemos con ganas. Tapamos el recipiente y lo dejamos que la levadura haga su trabajo fermentando la masa durante unos 15-20 minutos.

Una vez ya vemos que la masa ya ha empezado a fermentar, vamos añadiendo poco a poco el resto de la harina de fuerza y el resto de ingredientes: leche, azúcar, ralladuras de naranja y limón, sal, los huevos, el agua de azahar y por último la mantequilla previamente derretida con un golpe de microondas. Removemos enérgicamente hasta que queda una masa homogénea.

Ahora toca amasar un poco, enharinamos una superficie plana, ponemos la masa homogénea encima y empezamos a trabajar la masa. Esto es muy importante para que todos los ingredientes se fusionen y entre aire dentro de la masa, en el caso que veamos que se sigue enganchando en los dedos le añadimos un poco más de harina de fuerza.

Una vez ya la tenemos bien amasada la guardamos en el mismo bol que hemos utilizado antes, le ponemos encima un trapo de cocina y lo dejamos fermentar un par de horas (este proceso es similar cuando hacemos pan).

Después de dejar la masa trabajar un par de horas, veremos que ha crecido bastante, normalmente dobla su volumen. Ahora toca sacarla del recipiente, enharinamos una superficie lisa y amasamos de nuevo pero esta vez con el objetivo de poco a poco darle la forma de rosco.

En el caso que queramos hacer roscos más pequeños siempre podemos dividir la masa y hacer dos, no hay problema. Una vez ya tenemos claro cómo queremos de grande nuestro roscón, empezamos a darle forma y hacemos un agujero en el medio con los dedos.

Este agujero no lo dejéis muy pequeño ya que al hornearlo se reducirá su tamaño y puede que llegue a pegarse (el roscón estará rico igual, pero pierde un poco su gracia).

Llegado a este punto empezamos a precalentar el horno a 180ºC y seguimos con la decoración.

Una vez tenemos el roscón con su forma final empezaremos a decorarlo, lo pintaremos por encima con huevo y lo decoraremos con almendras laminadas, fruta confitada, pepitas de chocolate, azúcar glass… dejaros llevar por la imaginación y por vuestros gustos y seguro que saldrá riquísimo. En el caso que queramos esconder alguna figurita o haba, este sería el momento de esconderla bien dentro la masa.

Finalmente, con nuestros roscos decorados, procedemos a meterlos dentro del horno precalentado a 180ºC durante unos 20 minutos, depende del tamaño del roscón puede que en 15 minutos esté listo así que estad atentos.

Una vez hechos los sacamos y los dejamos reposar para que se enfríen un poco antes de empezar a saborearlos. En el caso que los queramos rellenos de nata, trufa u otro tipo de relleno, una vez reposados, lo cortaremos por la mitad con un cuchillo de sierra para facilitar el trabajo.