Tod@s sabemos que el cuerpo y la mente tienen un límite, al fin y al cabo no somos inmortales. Esos límites pueden ser por ejemplo estar tres semanas sin comer, 3 días sin ingerir ningún líquido o estar 3 minutos sin respirar, pero cuánto tiempo podemos estar sin dormir? El caso mejor documentado y que actualmente ostenta el récord del mundo fue el de Randy Gardner que estuvo 264 horas sin dormir sin la ayuda de ningún estimulante.

Todo comenzó en enero de 1964, en California, cuando dos estudiantes del instituto de Alta en San Diego decidieron entrar en el libro de los records pero al mismo tiempo realizar un experimento para su instituto. La elección se realizó tirando una moneda al aire y Randy fue el elegido.

Hasta la fecha el récord lo tenía un hombre en Honolulu que estuvo sin dormir 260 horas, el listón estaba muy alto pero Randy estaba dispuesto a superarlo.

Su reto llamó la atención de muchos profesionales en la materia, ya que al ser un aspecto que no se había estudiado con frecuencia con anterioridad, era la oportunidad perfecta para estudiar este campo con detenimiento.

Comienzo

En el momento de empezar el reto Randy tenía 17 años y el equipo de neurocientíficos encabezado por el doctor William Dement de la universidad de Stanford, comenzó a monitorizar todas las constantes vitales y redactar informes detallados de todo lo que ocurría.

En los informes del doctor William se menciona que en las primeras horas de privación de sueño de Randy ya se comenzó a mostrar malhumorado y con movimientos torpes.

Dificultades

La peor parte sin duda era durante la noche, ya que era difícil mantenerse activo, durante el día era más fácil ya que Randy y sus amigos jugaban a básquet, así evitaban caer en la tentación.

Durante los siguientes días, William documenta también que Randy sufrió episodios de delirios, uno de los más llamativos fue el de creerse ser un famoso jugador de fútbol americano.

Randy también realizó numerosas pruebas para poner a prueba su olfato, vista, gusto, oída, etc. Una anécdota curiosa es que en los últimos días de la prueba la destreza de Randy jugando a básquet mejoró.

Resultado

Al finalizar el experimento, Randy había logrado estar 11 dias y 25 minutos despierto, un nuevo récord del mundo, después de semejante proeza, Randy durmió durante 14 horas seguidas.

Con el paso de los días sus patrones de sueños volvieron a la normalidad y según el chequeo médico que Randy realizó, se demostró que no le quedó secuelas, ni físicas ni psíquicas.

Después del experimento de Randy y teniendo en cuenta que tuvo un seguimiento exhaustivo en cómo afecta el insomnio a nuestro cuerpo, se podría decir que ya podemos dormir tranquilos porque este campo ya se ha estudiado en profundidad.


Fuentes