Uno de los problemas más comunes que nos encontramos ya sea en casa o en el trabajo es la aparición de manchas de óxido como por ejemplo en metales, ¿Cómo podemos quitar el óxido y la corrosión de esas superficies?

Con el paso del tiempo, la exposición al aire, la humedad o el contacto con otros líquidos como agua o productos de limpieza, puede hacer que las superficies pierdan sus propiedades de fábrica y se deterioren.

Al deteriorarse, comenzarán a aparecer manchas de óxido que pueden traernos de cabeza a la hora de eliminarlas de la superficie ya que no solo aparecen en metales, también pueden aparecer en los suelos, en los plásticos, herramientas de bricolaje o incluso en la ropa.

Pero no te preocupes, ¡hoy acaban tus quebraderos de cabeza! Te vamos a mostrar algunos de los mejores trucos para eliminar esa capa de óxido y así evitar el proceso de corrosión, ¡Comenzamos!

Eliminar oxido en el cromo

Cuando el óxido empieza a aparecer en elementos basados en cromo como por ejemplo: grifos, llantas de coches, elementos de cocina, etc. Un método que útil para eliminar ese óxido es utilizar papel de aluminio.

Solo tendremos que coger un trozo de papel, enrollarlo en el dedo o hacer una pelota y frotar la zona afectada.

coche vintage
Fuente: pxhere.com

Eliminar el óxido en el plástico

En el plástico, aunque parezca extraño, también pueden aparecer manchas de óxido. Lo bueno en este caso es que suele ser fácil eliminarlo de su superficie.

Si frotamos la zona afectada con un trapo humedecido con un par de gotas de alcohol, veremos que el óxido desaparece fácilmente.

Eliminar el óxido en el PVC

En el caso del PVC la cosa se complica un poco, todo depende en el estado que se encuentre la zona a tratar. Si en la zona afectada, el óxido no ha deteriorado la película protectora del PVC, la macha se podrá retirar fácilmente con un trapo y un par de gotas de alcohol o un producto de limpieza básico.

Si por el contrario, el óxido a dañado el plástico de tal manera que la corrosión ha entrado en juego, deberemos aplicar un limpiador especial para PVC y aclarar con abundante agua. Una vez limpio, el mismo limpiador nos proporcionará una capa protectora que evitará en cierto modo, que esa mancha de óxido vuelva a aparecer.

Eliminar el óxido en superficies de metal

Muchas cosas que utilizamos en nuestro día a día como lavabos, horno, microondas, frigorífico, etc. están hechas de acero inoxidable, uno de los tipos de acero cuya resistencia a la corrosión es muy alta, pero no inmune.

Esta aleación de acero y cromo es muy utilizada pero aún así pueden aparecer manchas de óxido ¿cómo podemos eliminarlas? Te mostramos algunas de las opciones:

Soluciones ácidas:

Remojar la pieza en vinagre:

Este ácido tiene multitud de propiedades, y una de ellas es que funciona muy bien contra el óxido. Simplemente sumerge la pieza oxidada en vinagre toda la noche y por la mañana rasca el óxido con una bola de papel de aluminio.

  • Si puedes elegir, es mejor utilizar vinagre de manzana que vinagre blanco. El vinagre de manzana es más efectivo que el vinagre blanco.
  • Depende de la pieza y la cantidad de óxido que tenga, puede que tengas que sumergir la pieza más tiempo en vinagre. Hay que recordar que el vinagre es eficaz, pero es relativamente suave.

Utiliza zumo de limón/lima y sal

El ácido de esta fruta nos ayudará a eliminar el óxido de los metales. Echa un poco de sal sobre la zona oxidada y a continuación remoja toda la zona con zumo de limón. Una vez a reposado un tiempo, podemos proceder a eliminar el óxido con una bola de papel de aluminio o con un cepillo con filamentos metálicos.

Utiliza una patata

Aparte de ser deliciosas en cualquier plató que aparezcan, también son baratas y tienen multitud de virtudes, entre ellas la de eliminar óxido.

Las patatas contienen un ácido llamado oxálico, este ácido nos ayudará a quitar las manchas de óxido. Este método es útil sobre todo para eliminar oxido en pequeños objetos como cuchillos, vajillas de plata o bandejas de horno, etc.

Su utilización puede variar dependiendo del objeto:

  • Si el objeto es pequeño como un cuchillo podemos optar por clavarlo con cuidado en la patata y esperar un día o una noche (todo depende de la cantidad de óxido). Una vez pasado el tiempo quitamos el cuchillo de la patata y rascamos el óxido con una bola de papel de aluminio.
  • Otro método es cortar la patata en dos, añadir bicarbonato a la superficie de la patata que acabamos de cortar y frotarla contra el objeto en cuestión que tiene oxido. Luego limpiaremos el objeto con un estropajo para que quede como nuevo.
  • En el caso que el óxido cueste más en salir, échale un poco de sal sobre la zona y vuelve a frotar con fuerza. Cuando acabes vuelve a limpiarlo con un trapo limpio.

Utilizar una bebida gaseosa

Todos hemos vistos las maravillas que la Coca-Cola puede hacer en objetos si los dejamos el tiempo adecuado. Pues en este caso también nos puede servir para eliminar óxido de ciertos objetos. Tan solo debemos dejar reposar el objeto o sumergirlo en la bebida y ella ara todo el trabajo.

Revisaremos cómo va el proceso cada media hora, cuando estemos satisfechos con el resultado, lo limpiaremos con agua y lo secaremos con un trapo.

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Fuente: pixabay.com

Utilizando pastas

Si el óxido se está resistiendo a los métodos anteriores, una buena solución es mezclar bicarbonato con zumo de limón y aplicarlo en la zona oxidada. A continuación, frotaremos con un elemento abrasivo como un cepillo de dientes viejo o una bola de papel de aluminio.

Utilizando soluciones químicas

En el caso que queramos utilizar alguna solución química especial para el óxido, recomendamos un limpiador y eliminador de oxido especial para metales, eso sí, hay que tener cuidado y leer bien las instrucciones. Ya que estos productos suelen ser fuertes y hay que ir debidamente preparado, sobretodo con mascarilla y guantes.

Lo bueno de estos productos es que en la mayoría de los casos nos solucionara el problema ya que son muy eficaces.

Utilizar abrasión mecánica

Sin ninguno de los demás métodos funciona, toca pasar al método definitivo, utilizar papel de lija o una lijadora eléctrica.

En el caso que el objeto sea pequeño y tampoco tengamos los medios para comprarnos una lijadora eléctrica, con frotar con fuerza con un papel de lija debería ser suficiente. Depende del grano del papel podremos ir sacando ese oxido tan molesto.

Si disponemos de una lijadora eléctrica, genial, podremos hacer la faena en mucho menor tiempo y con menos esfuerzo.

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Fuente: pixabay.com

Eliminar el óxido en herramientas de bricolaje

Para eliminar el óxido en las pequeñas herramientas de bricolaje podemos utilizar los métodos anteriormente mencionados para el metal, aunque sí podemos recomendar algunos entre todos ellos es utilizar un papel de lija de grano medio o vinagre de manzana.

El vinagre puede ser especialmente útil en piezas como tornillos, clavos o tuercas. Una vez todas las herramientas y piezas estén limpias, es recomendable añadir un par de bolas antipolillas al fondo de la caja de herramientas para prevenir la formación de óxido.

Eliminar el óxido en los tejidos

Aunque los tejidos por sí solos no producen manchas de óxido, si estas están mojadas y entran en contacto con un elemento metálico, puede producirse la oxidación. Estas manchas son muy difíciles de eliminar y por mucho que las lavemos en la lavadora no se irán. Por eso debemos utilizar uno de los métodos caseros que hemos mencionado anteriormente.

La que mejores resultados da es aplicar una cucharada de bicarbonato con otra de limón encima de la mancha de óxido y dejarlo actuar varias horas a la luz del sol. Una vez pasado el tiempo, aclararemos la prenda con agua y la meteremos en la lavadora para un lavado normal.

Cómo prevenir la formación del óxido

Lo ideal siempre es que no se llegue a formar nada de óxido en las superficies, es difícil y hay que estar atento, pero nos puede ahorrar más de un disgusto. Para ello recubriremos los metales más vulnerables a las manchas de óxido con capas protectoras como barnices, pinturas o espray anticorrosivos.

En cuanto a objetos de metal que utilicemos, como las herramientas de jardinería, se recomienda lavar, secar y untarlas en grasa (aceite o lubricante) después de cada uso. De esta manera siempre estarán perfectas cuando las volvamos a utilizar.