Si no podemos comprar levadura, la solución es la masa madre. En tiempos de escasez de levadura nos quedamos «bloqueados» a la hora de hacer pan, bizcochos u otros tipos de dulces donde se requiera la magia de la levadura.

Hay que recordar que, aunque muchos panaderos y artesanos utiliza levadura industrial para no tener que hacer esta masa madre, esto no quiere decir que hagan peores productos o con menos valor nutricional.

La principal diferencia se trata en el tiempo de fermentación empleado antes de hacer nuestra masa, cuanto más larga sea su fermentación, mejor. Ya que obtendremos una mejor digestión por parte de nuestro cuerpo, ya que ese fermentación romperá los «azúcares complejos» en azúcares más simples de digerir. Hay que recordar que el pan de molde tiene mucho azúcar, por ello recomendamos el pan de calidad, aquí te dejamos 7 motivos para dejar de comer pan del molde.

Por ello hoy vamos hablar de cómo hacer masa madre o mejor dicho “cultivar”, ya que esta masa madre requiere su tiempo antes de ser apta para utilizarla.

Como hacer nuestra masa madre

Para conseguir nuestra madre tenemos que seguir una serie de pasos que mostraremos a continuación, este proceso tomará unos cuantos días hasta que las levaduras se “cultiven” en nuestra mezcla de harina húmeda. Los ingredientes a utilizar son muy sencillos y accesibles para todos, nuestra masa madre consta de:

  • Un tarro de cristal o bote de plástico grande
  • Harina integral de centeno o trigo
  • Agua

Primer día

El primer paso que debemos hacer es introducir 50 gramos de harina integral con 50 de agua en nuestro recipiente. Es importante ayudarse en este paso de una pequeña báscula, ya que si lo hacemos a ojo las cantidades variarán y la masa madre podría variar o tardar más en fermentar.

Una vez hecho esto, taparemos el tarro, pero sin cerrarlo, y a continuación lo dejaremos a temperatura ambiente en un lugar oscuro si estamos en un ambiente frío. En caso de que el ambiente este caldeado, después de 4 horas en el exterior lo introduciremos en la nevera para ralentizar ese proceso de fermentación.

Segundo día

Al visitar nuestra masa debemos fijarnos si hay burbujas y si la mezcla ha crecido un poco. Esto es el resultado de los gases producidos por la fermentación que se está llevando a cabo dentro del recipiente.

Si ya teníamos el tarro en la nevera, lo sacaremos 4 horas en el exterior y luego lo dejaremos otra vez en la nevera. De lo contrario lo dejaremos en un lugar oscuro.

masa madre
Una masa madre lista para utilizar // Imagen de Thomas Bock en Pixabay

A partir del tercer día hasta el quinto o sexto día

Durante los días posteriores iremos observando la masa y como va evolucionando, el único cambio que le haremos a la masa madre es extraer la mitad del total y sustituirlo con material nuevo.

Para hacer esto simplemente debemos introducir en el recipiente 50 gramos de harina integral y 50 de agua. Este paso es importante para que la masa madre no se ahogue en sus propios deshechos debido al proceso de fermentación.

Con la masa extraída, aunque no tiene mucho potencial como levadura, la podemos utilizar para hacer masa de pizza o un pan que no necesite aumentar mucho de volumen. También se puede utilizar para darle volumen y consistencia a purés o pistos. Si nos sobra pizza aquí os contamos cómo guardar y recalentar pizza para que quede perfecta.

Una vez hecho esto, si la masa ya estaba en la nevera, lo dejaremos 4 horas en el exterior y luego lo dejaremos en la nevera otra vez. Si el ambiente es frío lo dejaremos en el lugar oscuro.

A partir del sexto día

Si todo va como debería ir, a partir del sexto día veremos que nuestra masa madre sube con fuerza y está llena de burbujas, indicativo que está llena de fuerza y está lista para ser utilizada en lo que queramos cocinar.

Si vemos que todavía no tiene mucha vitalidad, continuaremos extrayendo y alimentando la masa madre durante los siguientes días hasta que consigamos la textura deseada, todo este proceso se puede alargar dependiendo de las condiciones ambientales que tengamos en casa.

Cómo mantener nuestra masa madre “viva”

Si no utilizamos nuestra masa madre al completo, ya sea porque no queremos comprar levadura o porque nos gusta utilizar masa madre, tendremos que seguir extrayendo y rellenando con nuevo material para que siga viva. Este proceso se debe realizar a diario y se puede realizar tantas veces como queramos. Existen panaderos que llevan con la misma masa madre durante meses e incluso años, si la tratamos bien tendremos masa madre para realizar platos deliciosos durante mucho tiempo.

Aquí os dejamos con un ejemplo gráfico de todo el proceso