Cada año la misma historia, llega otoño o invierno y nos pilla el mal tiempo desprevenidos. Y es entonces cuando recordamos que tendríamos que haber prestado más atención a los consejos que nos dieron un día para conducir mejor y más seguros ante las malas condiciones meteorológicas del clima invernal.

Ante menos horas de luz y condiciones meteorológicas adversas, realizar un viaje en coche con lluvia, nieve, viento o niebla cobra un riesgo extra por lo que nos obliga a ser más precavidos y tomar más medidas de seguridad.

Ya sean las escapadas a la montaña, el mal tiempo de la zona o por precaución, ¿Estamos preparados para conducir en invierno? ¿Y nuestro vehículo? Vamos a comentar los puntos importantes para que tanto conductor como vehículo estéis listos para hacer kilómetros sin preocupaciones ¡Comenzamos!

Los accidentes con víctimas en cifras durante el año

Según el último informe anual de la Dirección General de Tráfico, en el año 2017 fallecieron una media de 152 personas, un 1% más respecto al año pasado. Los peores meses fueron octubre y noviembre, con 350 fallecidos que supone el 19,12% de los fallecidos de todo el año. El mes con menos fallecidos fue enero con 122 y el que más octubre con 193.

Atención a la temperatura exterior

Aunque los coches sean más modernos, tengamos mejores carreteras y más medidas de seguridad, la temperatura es algo que siempre hay que tener en cuenta cuando vamos a coger el coche.

Cuando la calzada está fría ya hay que empezar a extremar precauciones, es más, seguro que alguna vez hemos escuchado un pitido en el coche y no sabemos qué es, pues ese pitido indica que la temperatura exterior es de 4ºC o inferior. A partir de 0ºC o menos el riesgo es mayor, sobre todo si hay mucha humedad o ha llovido recientemente, se puede crear una película de hielo sobre la calzada muy peligrosa.

Si la noche es fría y tu coche duerme en la calle es recomendable poner cartones en el parabrisas para que no se cree hielo y la goma de los limpiaparabrisas no se enganche al cristal

Las autoridades competentes, ante previsión de heladas o nevadas, preparan el terreno esparciendo sal, salmuera o productos similares. De esta forma se evita la creación de placas de hielo y la acumulación de nieve, aunque también la hace más resbaladiza.

neumático
Es recomendable instalar neumáticos de invierno si solemos viajar por zonas propensas a heladas o nevadas | Fuente: Pixabay.com

Los neumáticos marcan la diferencia

Aunque todas las medidas de seguridad son importantes, hay una que es la más importante y la que marca mucho la diferencia, nuestros neumáticos. Los neumáticos son el único elemento que nos separa de la calzada y es el que nos garantiza un buen agarre y una frenada eficaz cuando las condiciones exteriores son adversas.

Los neumáticos se deben revisar periódicamente durante todo el año, no solo cuando llega el mal tiempo. El dibujo no debe estar desgastado (la profundidad mínima debe ser 1,6 mm), no puede presentar golpes o bultos visibles y debe llevar la presión correcta, la cual se recomienda elevar 0.2 bar a la cifra recomendada por el fabricante, ya que las bajas temperaturas reducen la presión.

Podemos calcular la profundidad de nuestros neumáticas con una moneda de 1€, si al introducir la moneda en el dibujo no vemos el anillo dorado, el neumático estará en buen estado

Si al realizar un trayecto, la presencia de hielo o nieve se intensifica, el uso de cadenas se hace obligatorio, tal y como indica la DGT, por eso es obligatorio llevar siempre en el maletero un juego de cadenas si frecuentamos zonas asiduas a estas situaciones.

En el caso que prefieras equipar tu vehículo directamente con neumáticos de invierno y evitar las cadenas, puedes optar por los neumáticos de invierno con el código M+S y un dibujo de una montaña de tres picos con un copo de nieve, llamado 3PMSF (Three Peak Mountain Snow Flake).

Los neumáticos de invierno también se pueden utilizar en verano, pero se gastan más rápido

Este tipo de neumático es específico para moverse sobre vías nevadas o heladas a muy bajas temperaturas, ya que cuenta con mayores vías de evacuación, su compuesto está mejor pensado para funcionar en frío y tiene diversas modificaciones para agarrarse mejor al hielo y la nieve.

paisaje
Fuente: Pixabay.com

Ante la baja visibilidad, la iluminación es importante

Las condiciones meteorológicas invernales perjudican nuestra visibilidad y la de restos de conductores, haciendo más difícil ser visto y ver lo que pasa en la carretera. Algo de vital importancia ya que casi toda la información del tráfico la recibimos a través de nuestros ojos, por eso necesitamos una visibilidad completa.

Con esta premisa en mente, en la época invernal es importante revisar a conciencia que todas las luces y faros (también las luces antiniebla) de nuestro vehículo funcionen correctamente y estén bien reguladas. Aunque no sea indispensable, sí que es recomendable hacerle una limpieza a elementos como cristales, faros, pilotos, retrovisores o elementos reflectantes que tengamos en el vehículo.

Si dejamos aparcado el coche afuera y hace mucho frío, es recomendable no echar el freno de mano al máximo, ya que este se puede congelar y costará mucho quitarlo

La luz es muy importante en tramos de poca visibilidad, y aunque cada vez los coches llevan una mejor tecnología lumínica, esto no quiere decir que nuestro coche la tenga. Por eso puede ser interesante incorporar una mejora a nuestro coche en términos lumínicos si sabemos que vamos a conducir mucho durante la noche o a realizar trayectos largos.

La batería y el frío, archienemigos no se llevan bien

Nos levantamos pronto por la mañana y nos disponemos a ir al trabajo o a estudiar, vamos a arrancar el coche y sorpresa, el motor no arranca ¿Cuál es la causa número uno en este aspecto? Correcto, la batería.

Durante las bajas temperaturas del invierno, si nuestro líquido limpiaparabrisas no incluye alguna solución anticongelante, siempre podemos añadir un poco en el depósito de agua del limpiaparabrisas para que funcione correctamente

Las averías debido a la descarga de la batería es una de las más frecuentes durante el invierno. Y es que cuanto más frío haga, más rápido se descargara la batería, ya que para su funcionamiento óptimo la temperatura exterior debe ser más elevada. Por eso es recomendable que, si la batería no es nueva, se revise al menos una vez al año para evitar sustos. Antes de irte de viaje eso sí, recuerda darle un último vistazo y llevar unas pinzas en el maletero por si acaso.

El limpiaparabrisas siempre a punto

Solo nos acordamos de ellas cuando empieza a llover y vemos que no limpian y hacen un ruido estrepitoso. Un limpiaparabrisas en mal estado nos puede amargar el viaje, ya que reduce nuestra visibilidad al volante notablemente.

Este tipo de situaciones son totalmente evitables, basta con revisarlas antes de que empiece otoño para ver si están en buen estado. Hay que recordar que los limpiaparabrisas se estropean con facilidad y sufren mucho durante el verano debido a las altas temperaturas, comprar un nuevo par de limpiaparabrisas no nos costará más de 20 euros así que vale la pena.

nieve
Fuente: Pixabay.com

Al mal tiempo, toca precaución

Cuando el mal tiempo se cierna sobre nosotros, lo primero que notamos es la pérdida de control de nuestro vehículo, haciendo más peligrosa su conducción, por eso recalcamos otra vez la importancia de un buen neumático. Además, si tu vehículo dispone de las tecnologías ABS o ESP, mejor que mejor, ya que estas evitaran en cierta medida que el vehículo se descontrole.

Conducir con nieve o hielo

Antes de nada, hay que tener en cuenta que conducir tanto por hielo como por nieve, por poca que sea, es peligroso, pero en caso que necesitemos hacer ese trayecto vamos a comentar algunos consejos.

Tanto la nieve como el hielo pueden jugarnos malas pasadas, pero este último puede ser muy traicionero. Los mejores consejos son aumentar la distancia de seguridad, reducir la velocidad, realizar las maniobras con mucha suavidad y poco a poco, nada de movimientos bruscos ni acelerones.

En el caso que el coche se vaya de delante (subviraje) trataremos de enderezar progresivamente la dirección para conseguir adherencia y seguir nuestra trayectoria. Y si el coche se va de atrás (sobreviraje), levanta suavemente el pie del acelerador, sin frenar y dirige el vehículo hacia donde se desvía el coche para corregir la trayectoria.

En el caso de que el coche se vaya de delante (subviraje) podemos añadir peso al tren delantero y así corregir la trayectoria más fácilmente pisando el embrague

Si entramos más en profundidad, a la hora de conducir por zonas frías, pero con poca nieve, debemos tener especial cuidado en zonas donde rara vez toca el sol, zonas que se encharcan fácilmente y las calzadas de los puentes, pues estos se enfrían con más facilidad.

Si mientras conducimos, detectamos un brillo sospechoso en la calzada o una mancha oscura, hay que tener especial cuidado, puede ser una placa de hielo. Para ello pondremos una marcha larga para rodar a pocas revoluciones y sin apenas tocar el freno. En caso de que necesitáramos aminorar la marcha lo haremos con el freno motor.

En caso de nieve abundante, es mejor circular por las roderas que haya dejado otro vehículo y poca velocidad. Si la nieve no es muy abundante entonces la cosa cambia, ya que estas roderas podrían estar congeladas, por lo que es mejor circular en paralelo a estas roderas.

coche
Fuente: pixabay.com

Conducir con niebla

Dentro de los factores meteorológicos adversos que nos podemos encontrar en la carretera, sin duda la niebla es la que afecta más a la visibilidad, sobre todo si es espesa. En caso que te encuentres con este fenómeno toca tomar ciertas precauciones y usar nuestra mejor herramienta, las luces antiniebla.

No abuses de las luces antiniebla. Úsalas cuando la niebla es muy espesa o la visibilidad es muy reducida ya que provocan deslumbramiento

Según el reglamento, las luces solo deben utilizarse en casos de niebla espesa, lluvia muy intensa, fuertes nevadas, nubes densas de humo o polvo. Este tipo de iluminación consta de una luz muy potente que puede deslumbrar o molestar a otros conductores si no las utilizamos como es debido.

Aunque podríamos estar tentados de utilizar las luces largas en estos casos, en esta situación no se deben utilizar ya que su haz de luz rebota en las gotas de suspensión que forma la niebla y deslumbran al resto de conductores.

Otros consejos para conducir en invierno

Aunque unos buenos neumáticos y un bien estado de vehículo nos dejará en una buena posición para enfrentar nuestros viajes por climatología invernal, hay otros detalles que nos pueden ayudar y hacer más fácil el trayecto.

  • Llevar ropa de abrigo y mantas en el coche
  • Depósito del coche lleno o si es eléctrico, cargarlo al 100%
  • Algo de comida o bebida (agua, frutas, barritas de cereales)
  • Batería del móvil a tope, cables para cargarlo des del coche, mechero USB, batería externa, etc.
  • Consultar el estado de las carreteras y la previsión meteorológica por el tramo que cruzaremos
  • Un gran olvidado, el manual del coche, cuando aparezca algún imprevisto en el vehículo, él nos dará información sobre el.
  • En el caso de que no instalemos neumáticos preparados para montaña, miraremos como se instalan las cadenas.

Y para acabar, ya sabéis, si podéis evitar coger la carretera ante el mal tiempo, mejor.