Puede que te encante el pan de molde que comes cada día pero puede que no sea tan sano como crees, por ello te vamos a dar 7 motivos para dejar de comer pan de molde.

Cuando hablamos de pan, por norma general, los panes de molde son menos saludables que los panes de barra. Si bien puede que ese pan de molde sea integral y por ello lleve más fibra que una barra de pan blanco sus características le obligan a llevar ciertos aditivos que no son tan buenos.

Por ello aquí os vamos a dar 7 motivos para dejar de comer pan de molde:

  1. Siempre acompañado: El pan del molde es conocido por acompañar a cualquier cosa, ya sea nutella, mantequilla, embutida, etc. por eso se le conoce como “pan de sandwich”. Es un pan que nunca se come un poco, sino que nos comemos las rebanadas a pares, aumentando la carga glucémica, sal y grasas además de su acompañamiento.
  2. Demasiada sal: Otro problema del pan de molde es la cantidad de sal que contiene, y es que este tipo de pan contiene una mayor proporción de sal con tal de mejorar su conservación frente a microorganismos. La media se situaría sobre los 1,5 gramos por 100 gramos, por lo que con dos rebanadas de pan ingerimos 3 gramos de sal, más de la mitad de la cantidad de sal diaria recomendada por la OMS.
  3. Mayor cantidad de grasas: Can tal de aumentar su esponjosidad y también su conservación, muy superior a la de la barra de pan, a este pan de sándwich se le añaden grasas vegetales. Aunque le pueden añadir aceite de oliva suele tener aceite de girasol, y aunque mayoritariamente son grasas insaturadas, aumentan su poder calórico.
  4. Azúcar añadido: Con el fin de aumentar el volumen se añaden azúcares libres que potencien los gases de la fermentación. Estos azúcares pueden fermentarse completamente o parcialmente, dejando una porción residual que endulza el pan pero también dispara su carga glucémica. Evidentemente, aportan más calorías y lo hacen menos saludable que el pan de barra, al menos comparando dos versiones integrales. Por otro lado, la cantidad de azúcar en el pan de molde varía mucho, pero puede alcanzar en algunos casos los 8 gramos por 100 gramos, lo que vendrían a ser unas dos rebanadas. Esto quiere decir que si nos comemos dos bocatas elaborados con pan de molde sumaremos aproximadamente entre 14 y 16 gramos de azúcar extra.
  5. Poco poder saciante: El pan de molde es toda una delicia; esponjoso, blando, untuoso y algo dulce, las características perfectas para comer y comer y que nos acabemos la bolsa de pan en poco tiempo. Y es que, a diferencia del pan de barra, más compacto y con más fibra, el pan de molde escasea en ese apartado por lo que su poder saciante se ve mermado. Por lo tanto, es muy posible que tengamos tendencia a comer más de la cuenta.
  6. Apenas se mastica: Como hemos comentado anteriormente, el pan de molde entra solo, apenas se mastica si no que se traga, disminuyendo la mezcla de los alimentos con las enzimas de la saliva y por tanto su digestibilidad. Además, como en vez de masticar lo tragamos nos tienta a consumir más de lo que debemos, algo que no sucede con los panes tradicionales.
  7. Cuidado con los alérgenos: Aparte de grasas vegetales y azúcar, al pan de molde se le añade vinagre, para que sea más esponjoso, harina de habas y/ de soja y en ocasiones suero de leche o huevo, por lo que pueden contener trazas de proteínas que provoquen alergias a algunas personas. En los panes comerciales se indica en la etiqueta la inclusión de estos ingredientes, pero no en los de panadería tradicional, por lo que puede ser que a algunas personas con colon irritable les dé problemas y no sepan que es por este motivo.