Las bolsas de plástico son una forma cómoda de llevar nuestra compra cuando vamos al supermercado o para llevar cualquier cosa. Son parte de nuestra vida y siempre tenemos una a mano. Sin embargo, la facilidad de tener bolsas de plástico baratas y de usar y tirar conlleva un coste muy alto para el medio ambiente, además también afecta negativamente a la salud humana.

Debido a que hay tantos aspectos negativos por el uso de bolsas de plástico, muchas ciudades y países de todo el mundo ya han implementado medidas para su control. A continuación, vamos a mostrar varias de las razones por las cuales los gobiernos locales y nacionales deberían considerar la posibilidad de implementar alguna medida para reducir su uso o prohibirlo:

1. Las bolsas de plástico contaminan nuestra tierra y el agua.

Debido a que son tan ligeras, las bolsas de plástico pueden viajar largas distancias por el viento y el agua. Arruinan nuestros paisajes, deambulan por las ciudades, se enganchan en los árboles, flotan encima del agua y la mayoría de veces, llegan a los océanos del mundo.

2. Las bolsas de plástico están hechas de recursos no renovables y contribuyen al cambio climático

La mayoría de las bolsas de plástico están hechas de polipropileno, un material que está hecho de petróleo y gas natural.

Ambos de estos materiales son recursos no renovables basados ​​en combustibles fósiles y, a través de su extracción y producción, crean gases de efecto invernadero que contribuyen al cambio climático global.

Para la producción de estas bolsas también se utiliza mucha energía. Para producir nueve bolsas de plástico, se necesita la energía equivalente para mover un coche un kilómetro.

Considerando que la vida útil típica de cada bolsa plástica es de aproximadamente 12 minutos, su producción conlleva un gasto de energía innecesario y con un alto precio para el medio ambiente.

escultura de plástico
Escultura en forma de pez hecha con envases de plástico | Autor: pexels.com

3. Las bolsas de plástico nunca se destruyen

Las bolsas de plástico a base de petróleo no se degradan en realidad. Lo que ocurre es que cuando se encuentran deambulando por el mundo, la bolsa se va rompiendo poco a poco en pequeños pedazos que terminan en el océano para ser consumidos por la vida marina del océano y posteriormente nosotros, los humanos.

Hoy en día, se estima que hay entre 18.000 y 390.000 fragmentos de plástico flotando en cada kilómetro cuadrado en los océanos alrededor del mundo.

4. Las bolsas de plástico son peligrosas para la vida silvestre y la vida marina.

Las bolsas de plástico y otras piezas de plástico a menudo son confundidas como alimentos para animales, aves y vida marina como peces y tortugas marinas.

El plástico que estos animales se tragan luego congestiona su aparato digestivo, provocando problemas de salud como infecciones e incluso la muerte por asfixia.

Los animales también pueden enredarse fácilmente en este plástico que después ellos mismos no se pueden quitar, ya que es un material muy flexible.

5. Las bolsas de plástico son dañinas para la salud humana.

Los fragmentos de plástico en el océano, como los de las bolsas de plástico, pueden absorber contaminantes como los PCB (bifenilo policlorado) y HAP (hidrocarburos aromáticos policíclicos), que se sabe que son sustancias químicas que alteran las hormonas.

Cuando los organismos marinos consumen plásticos en nuestros océanos, estos químicos pueden abrirse camino a través de la red alimentaria del océano y luego a los humanos que comen peces y otros organismos marinos.

bolsas de plástico
Autor: pixabay.com

6. Las bolsas de plástico cuestan de crear y de reciclar

Si bien es posible que no paguemos las bolsas de plástico cuando vamos de compras, esto no significa que sean «gratis».

Las bolsas de plástico cuestan entre 3 y 5 céntimos cada una. El coste de reciclar una bolsa de plástico es de aproximadamente 17 céntimos por bolsa, y de media, los contribuyentes terminan pagando alrededor de 80€ impuestos al año con tal de reciclar esas bolsas de plástico.

7. Las bolsas de plástico no son fáciles de reciclar

Como las bolsas de plástico tienden a quedar atrapadas en la maquinaria de reciclaje, la mayoría de las instalaciones de reciclaje no tienen la capacidad de reciclar bolsas de plástico y, por lo tanto, no las reciclan.

Como resultado, la tasa de reciclaje real de las bolsas de plástico es aproximadamente del 5%.

8. Las bolsas de plástico conllevan costes muy altos para el ecosistema.

Más allá de los costes asociados con la producción y compra de bolsas de plástico por los minoristas, hay muchos costes externos que a menudo no se consideran. Estos costes incluyen los verdaderos costes ambientales de la extracción y el agotamiento de los recursos, la pérdida de la calidad de vida, la pérdida económica por el reciclaje de la basura y la pérdida de vida silvestre.

Lamentablemente, estos costes generalmente no se incluyen en la mayoría de análisis económicos, pero, no obstante, estos impactos negativos nos afectan a todos.

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9. ¡Hay mejores alternativas disponibles, y trabajos para ir con ellos!

Una vez que una persona adquiere el hábito de llevar bolsas reutilizables cuando va a comprar, no es en absoluto un inconveniente.

Las bolsas de plástico reutilizables son muy duraderas y pueden reutilizarse muchas veces a lo largo de su vida útil.

La fabricación de bolsas reutilizables también es otra oportunidad para crear productos sostenibles y crear puestos de trabajo con un buen objetivo en mente.

10. Algunos gobiernos están prohibiendo las bolsas de plástico, y todos deberían… o al menos hacer que la gente pague por ellas

Hasta la fecha, más de 40 países y municipios de todo el mundo han instituido prohibiciones de bolsas de plástico. La Secretaría del Programa Ambiental de las Naciones Unidas ha recomendado la prohibición de todas las bolsas de plástico en todo el mundo.

Para esos gobiernos que se oponen a la prohibición total de las bolsas de plástico, otra opción es establecer un impuesto sobre las bolsas de plástico, donde los consumidores pagarían una pequeña tarifa por cada bolsa de plástico.

Se ha demostrado que esta estrategia reduce en gran medida el uso de bolsas de plástico por parte de los consumidores. En Irlanda, donde se estableció esta tarifa en 2002, el uso de bolsas de plástico se redujo en aproximadamente un 90%.

Fuentes