El paracetamol y el ibuprofeno son los dos analgésicos “salvavidas” más consumidos en España y tenemos la mala costumbre de utilizarlos a la mínima que sentimos una molestia o nos duele algo. Sin embargo, todo medicamento conlleva unos riesgos a los que no solemos prestar atención, por ello en el artículo de hoy, desmentiremos mitos y explicaremos algunos errores que cometemos.

1. Tomar este tipo de analgésicos diariamente

El uso de estos medicamentos debe ser estrictamente ocasional y en casos necesarios, no podemos tomarlos como si fuera un caramelo porque no lo son. Debemos tener altura de miras y regular su uso, de lo contrario puede provocar graves problemas de salud.

2. No pasarse con el paracetamol

Aunque debemos controlar el consumo de estos medicamentos, si es cierto que el paracetamol daña menos el sistema digestivo que el ibuprofeno. No está recomendado tomar más de 4 gramos de paracetamol al día.

Una sobredosis de paracetamol puede provocar graves daños en el hígado, ya que este medicamento se metaboliza en gran parte en este órgano y en exceso puede consumir el glutatión, principal antioxidante que protege al hígado, provocando una necrosis hepática.

Es más, si consumo supera los 10 gramos el riesgo de muerte no es descartable.

3. Tomar ibuprofeno para el dolor de cabeza ocasional

Con dolor de cabeza nos referimos a unos dolores de cabeza ocasionales y que no se producen frecuentemente, para estos casos, no hay que acudir al “salvavidas” del ibuprofeno. Además, irrita el sistema digestivo, por lo que puede provocar úlceras y, por lo tanto, ser contraproducente.

En la mayoría de los casos estos dolores de cabeza se resolverán en un par de horas sin tomar ningún medicamento. Se recomienda estar bien hidratado y dormir un poco para aliviar los síntomas el dolor.

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Fuente: pxhere.com

4. Tomar ibuprofeno y paracetamol para el dolor de espalda

Diversos estudios aseguran que el consumo de este tipo de analgésico no ayuda a la hora de aliviar el dolor de espalda, ni de cuello, hernias discales o pinzamientos. Aunque el ibuprofeno sí que puede resultar útil para reducir el dolor asociado a las inflamaciones musculares alrededor de la zona afectada gracias a sus propiedades antiinflamatorias.

5. Tomar paracetamol para la resaca

Tanto si ayer por la noche nos pasemos con el alcohol o porque no estamos acostumbrados a beber, seguramente al día siguiente nos encontremos con un dolor de cabeza o cefalea a consecuencia del alcohol. Este dolor se debe a la deshidratación que sufre el propio cuerpo, la dilatación de los vasos sanguíneos y la disminución de glucosa.

Lo mejor sería hidratarse y que el propio cuerpo se recuperara, pero si el dolor de cabeza es agudo, puedes recurrir a la aspirina o el ibuprofeno.

No es recomendable tomar paracetamol después de haber ingerido alcohol ya que potencia sus efectos adversos y nos puede afectar tanto a nivel hepático como renal.

6. Tomar ibuprofeno para combatir la gripe

El ibuprofeno hace un flaco favor al paciente que pasa por un proceso de gripe. El ibuprofeno es un antiagregante plaquetario (inhibe la acumulación de plaquetas en los vasos sanguíneos).

Este efecto hace que se inhiben las plaquetas en los vasos sanguíneos y, por tanto, reduce el riesgo de que se produzcan coágulos que impidan el paso de la sangre y derivan en ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares.

Las plaquetas son importantes para la coagulación de la sangre, pero también contribuyen al crecimiento celularLa gripe, como otras infecciones víricas, desestabiliza y reduce el número de plaquetas disponibles en la sangre, porque lo que tomar ibuprofeno afectaría a cómo se comportan nuestras plaquetas y el crecimiento celular, además aumentaría el peligro de hemorragias.

Para la gripe se recomienda tomar paracetamol por contraer menores riesgos y alimentarnos correctamente para recuperarnos cuanto antes.

7. Tomar paracetamol para los dolores inflamatorios

El paracetamol como tal es eficaz para eliminar la señal de dolor, pero no reduce la inflamación que puede estar provocándolo, como pueden ser golpes con hematomas, la menstruación, dolores musculares, etc. En estos casos el analgésico que se debe escoger es el ibuprofeno, que sí es un antiinflamatorio.

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Dolor de muñeca | Fuente: publicdomainpictures.net

8. El ibuprofeno no daña el hígado

Repetir una mentira continuamente no la convierte en verdad, y eso es lo que pasa con el ibuprofeno y el hígado. Comúnmente siempre se ha dicho que este analgésico ataca al hígado, pero la realidad es bien distinta, es el paracetamol el que afecta al hígado.

El ibuprofeno se recomienda a todas esas personas con problemas hepáticos ya que no ataca el hígado como si lo hace el paracetamol, eso sí, no quita que no abusemos de él, ya que también tendrías problemas a nivel renal.

Donde el ibuprofeno si muestra sus efectos nocivos es en el estómago e intestino.

9. El paracetamol no daña el estómago

Si se toma en las cantidades correctas, el paracetamol no tiene apenas efecto alguno en el sistema digestivo. Por ello este medicamento se recomienda para gente que tiene ulceras, por su inocuidad.

En cambio, el ibuprofeno, si se toma por encima de la dosis recomendada si puede acarrear importantes problemas estomacales llegando incluso a problemas cardiacos si abusamos de ellos durante más de una semana.

10. Apenas afectan durante el embarazo y la lactancia

Aunque no se haya demostrado con certeza que estos dos medicamentos afecten en la etapa del embarazo y lactancia, sí que se desaconseja su ingesta a partir del tercer trimestre de embarazo y también en la lactancia por precaución