Ahora más que nunca toca comprar comida de forma responsable, el mundo lo pide a gritos, no podemos seguir comiendo como hasta ahora si de verdad queremos seguir viviendo en la tierra. Cuando compramos comida, tenemos el poder de decidir qué productos y empresas queremos apoyar para que el futuro sea más sostenible.

Por ejemplo, antes de ir a comprar tenemos que hacernos estas preguntas:

¿Vamos a generar muchos residuos con los productos que compremos? ¿Cuántos alimentos procesados vamos a comprar? ¿Qué cantidades debemos comprar para aguantar hasta la siguiente compra?

Hechas las preguntas, vamos con los consejos para comprar comida de forma responsable:

1. Reducir el impacto ambiental

La Organización de las Naciones Unidas emitió un documento que evidencia los “costos invisibles” del modelo agroalimentario en la salud del ambiente y de las personas. Uno de los autores, el ingeniero Walter Pengue, asegura que los daños más severos sobre la tierra se podrán ver en los próximos diez años.

Este documento, escrito entre decenas de investigadores de distintas partes del mundo, advierte sobre los daños del sistema agroalimentario y propone alternativas para abastecer a una población mundial que, en 2050, ascenderá a 10 mil millones de habitantes.

Por nuestra parte podemos apoyar productos ecológicos y cuyo transporte, distribución y generación de residuos sea la menor posible.

2. La nevera, nuestro salva-comidas

Cada vez que cocinamos es difícil calcular las cantidades exactas, pero no pasa nada, tiene solución. Tanto la nevera como el congelador nos pueden servir para guardar la comida que nos ha sobrado. La nevera para alimentos que tenemos pensados comerlos próximamente y el congelador para un futuro cercano.

Solo tenemos que tener cuidado de guardar los alimentos herméticamente y controlar cuánto tiempo llevan en la nevera o congelador poniendo una fecha con un rotulador.

3. Evitar los alimentos procesados

Los últimos informes de la Fundación Española de Nutrición (FEN) afirman que el 64% los productos que compramos los españoles son ultraprocesados o procesados. Una manera de comprar que va en contra de los principios de la dieta mediterránea y las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Comisión Europea.

Dentro del grupo de los procesados tenemos los alimentos que han sufrido un cambio del original para hacerlos más agradables o prolongar su duración. Estos cambios incluyen el añadido de grasas, sal, aceite, azúcar, aditivos y otras sustancias.

Ahora hablaremos de los peores alimentos, los ultraprocesados. Los alimentos ultraprocesados están elaborados principalmente con sustancias refinadas y que contienen pocos o ningún alimento en estado original. Sus ingredientes son generalmente aditivos que incluyen conservantes, estabilizantes, aglutinantes, edulcorantes, etc…

Imagen de Pexels en Pixabay

4. Empezar desde joven una dieta sana y ejercicio

Desde bien pequeño se debe asociar el ejercicio y una dieta sana como los pilares de una vida sana. Comer variado y equilibrado, no saltarse comidas, consumir mucha fruta y verdura, reducir las grasas, azúcar, sal, etc. Complementar esta dieta, con ejercicio físico con amigos o de forma individual, al menos una hora al día nos hará más felices y estaremos en forma.

Debemos dejar el modo de vida sedentario que cada vez se está haciendo más habitual entre los jóvenes debido a la tecnología. Menos horas delante de la pantalla y más ejercicio.

5. Apostar por el comercio justo

El consumo mundial está en casi su totalidad constituido por diez empresas que acaparan todos los beneficios del consumo, aquí os mencionamos algunos que seguro que os sonarán: Nestlé, Coca-Cola, Danone, Unilever, etc.

Teniendo esto en cuenta, es importante valorar si es necesario comprar productos de una multinacional o de una economía local. Hay que valorar que por norma general si el producto es de una multinacional, por norma general, ese producto tenderá a no priorizar el respeto por el medio ambiente y sus trabajadores.

6. Residuos cero

El plástico es el remedio para que todo esté protegido y que cuando lo abramos este en perfectas condiciones.

Estamos en una sociedad que todo tiene packaging de plástico. Plástico para la ropa, plástico para verduras, incluso mandarinas peladas dentro de un envase de plástico ¿Hasta donde hemos llegado para la nuestra comodidad absoluta?

El problema de esto es que, aunque podamos reciclar y reutilizar, el % que se llega a reciclar es ínfimo, la mayoría de lo que se tira a la basura acaba en vertederos o se quema para dejar sitio a más basura. Como podemos ver, este no es un sistema sostenible.

Durante los últimos años se ha hecho eco del movimiento “zero waste”, en el que se promueve comprar como antaño: a granel, con nuestras bolsas de tela y no utilizar los envases de plástico para reducir la cantidad de basura.

comprar comida de forma responsable
Imagen de FitNishMedia en Pixabay

7. Educar con la comida

Muchos padres negocian con sus hijos con la comida como moneda de cambio, por ejemplo: haz esta tarea y te compro un chocolate. Esa actitud no está bien, la alimentación debe estar fuera de todo tipo de negociación. Desde bien pequeños se tiene que inculcar a los niños una dieta sana y equilibrada, independientemente de cómo se comportan, los niños deben comer adecuadamente.

8. Planificar más, desperdiciar menos

Antes de ir a comprar comida de forma responsable, debemos planificar que es lo que necesitamos en casa para que la compra nos dure toda la semana o hasta el próximo día que vayamos a comprar. Con un poco de planificación sabremos que cantidades necesitamos y no tendremos que tirar alimentos ni dinero a la basura.

Además, una buena opción es comprar menos, pero de más calidad. Productos que apoyan la sostenibilidad, solidaridad y la ética son siempre buenas opciones para un consumo más sostenible.

9. Menos cantidad y más calidad

A la hora de comprar un producto, si es local seguramente sea de mayor calidad. Por norma general si el producto es de una multinacional, ese producto tenderá a ser más procesado, por lo tanto, de menor calidad y peor para nuestra salud.

Debemos apoyar la economía local, mirar bien la etiqueta y comprar productos de calidad, que apuesten por el respeto al medio ambiente.

10. Ser responsable las 24 horas del día

El último consejo y más importante, es aplicar todos esos consejos que hemos hablado anteriormente en nuestro día a día. En casa y de vacaciones, con amigos y con la familia, ser responsable es hacerlo a todos los niveles. Con este objetivo en mente mejoramos los hábitos de quienes nos rodean, ayudándolos a ellos y a nuestro querido planeta. Si ser responsable te apasiona aquí te dejamos 27 consejos para reducir tu huella ecológica.